15 de abril de 2010

Día 8. Recomendación segunda (y tímida).

Juliette -la impactante revelación Alba Gaïa Bellugi- es, en La Robe du Soir, una excelente alumna de quinto grado en una escuela francesa. En su casa, las cosas no son ideales: su papá no aparece y su mamá suele estar ausente y demasiado ocupada trabajando para mantener a sus tres hijos. Quizás se deba a eso, y a la difícil relación que tiene con su hermano mayor, que la pequeña y de lento desarrollo Juliette esconda su cuerpo en ropas algo masculinas. Pero ante la sexualidad que emana constantemente su maestra Hélène, la alumna comenzará a explorar la propia. No sólo se probará maquillaje y usará la ropa de su mamá, sino que empezará a desarrollar una admiración por su maestra que, pronto, se confundirá con amor.
Juliette tiene una excelente relación con Hélène y se esfuerza para ello. Pero un extraño incidente con un viejo libro que la maestra le presta a su alumna empezará a entorpecer esa cercanía, y es ahora el popular Antoine el centro de atención de Hélène. El amigo de Juliette es un chico inteligente pero que por sus malas notas ve peligrar su avance en la escuela. La maestra está dispuesta hacer lo necesario para que pueda pasar de grado. Juliette hará lo posible por ocultar los fuertes celos que le produce esta nueva y estrecha relación que, a sus ojos, nada tiene de platónica. Pero ocultar sus sentimientos sólo producirá que crezcan. Y serán esos sentimientos el germen de una violencia que explotará en todos sus sentidos.
Las sorprendentes actuaciones y la interesante visión de la directora sobre el papel de la escuela y sus maestros en estos tiempos, hacen de la película una imperdible del BAFICI. Amenazando con ser conservadora, La Robe du Soir intenta, por lo contrario, poner en evidencia las posibles dificultades que las nuevas y necesarias formas de relación entre alumnos y maestros enfrentan.  

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